Traductor de quejas a peticiones
Convierte un reproche en una petición clara y posible.
Esta herramienta en un vistazo
- Propósito
- Decir lo que necesitas sin que suene a ataque.
- Tiempo
- 5 min
- Qué conseguís
- Una petición concreta que el otro puede responder.
- Siguiente paso
- Ponedla en un acuerdo semanal de pareja.
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1
Identifica la queja
Escribe el reproche tal como te ronda la cabeza. Sin filtros.
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2
Busca la necesidad detrás
¿Qué necesitabas y no ocurrió? (atención, orden, tiempo…).
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3
Formula la petición
Empieza por «¿Podrías…?» y describe una conducta, no un rasgo.
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4
Hazla posible
Ponle cuándo y cuánto. «Cuando llegues, 10 minutos sin móvil».
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5
Revisa el tono
Lee la frase en voz alta. ¿Invita a responder o a defenderse?
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6
Entrégala
Dí tu petición y escucha la respuesta sin interrumpir.